En el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), el ruido y las vibraciones son de los componentes que más observaciones generan por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Una línea de base pobre o una modelación mal justificada pueden derivar en una Adenda, y con ella en meses adicionales de tramitación. Abordar bien el componente acústico desde el inicio es la forma más eficaz de evitar retrasos en tu Resolución de Calificación Ambiental (RCA).
¿Cuándo se evalúan el ruido y las vibraciones en el SEIA?
Todo proyecto que ingresa al SEIA —vía Declaración (DIA) o Estudio de Impacto Ambiental (EIA), conforme a la Ley N°19.300 y su Reglamento (D.S. N°40/2012 del MMA)— debe descartar o caracterizar sus impactos por ruido y vibraciones sobre los receptores del entorno. La evaluación combina dos piezas: una línea de base que mide los niveles existentes antes del proyecto y una predicción de impacto que modela las etapas de construcción y operación. El SEA cuenta con una guía específica para la predicción y evaluación de impactos por ruido y vibraciones, que fija los criterios metodológicos esperados.
Los niveles se contrastan con la norma aplicable —para fuentes fijas, el nuevo D.S. N°14/2024, que reemplaza al D.S. N°38/2011— además del ruido de construcción. En vibraciones, al no existir una norma nacional específica, se recurre a normas internacionales de referencia (como la FTA) para evaluar tanto la molestia a las personas como el eventual daño a estructuras.
Las observaciones más frecuentes del SEA
La mayoría de las observaciones se repiten y son evitables:
- Línea de base insuficiente: pocos puntos de medición o mediciones que no representan los horarios y condiciones críticas.
- Receptores sensibles mal identificados: viviendas, escuelas u hospitales del área de influencia que quedan fuera del análisis.
- Supuestos de modelación sin respaldo: potencias sonoras, apantallamientos o condiciones meteorológicas no trazables.
- Medidas de mitigación genéricas: compromisos sin cálculo que demuestre su efectividad.
- Omisión de vibraciones: se evalúa el ruido pero no las vibraciones, cuando el proyecto claramente las genera.
Cómo prepararte para evitar la Adenda
El objetivo es entregar un capítulo de ruido y vibraciones que el evaluador pueda dar por conforme a la primera. Eso implica levantar una línea de base representativa y temprana, identificar la totalidad de los receptores sensibles, modelar con supuestos verificables (por ejemplo, con software como CadnaA), y proponer medidas de mitigación concretas y cuantificadas. Todo ello alineado con la guía del SEA y con la norma de emisión vigente.
Cómo te acompañamos
En Acústica Austral realizamos estudios de impacto acústico y de vibraciones para el SEIA de principio a fin: desde la línea de base y la modelación predictiva hasta la respuesta técnica al ICSARA y la Adenda. Nuestra experiencia incluye proyectos de energía, minería, portuarios, de infraestructura e inmobiliarios, y trabajo para el propio regulador en la elaboración de normativa.
Si tu proyecto está por ingresar al SEIA o ya recibió observaciones, agenda una llamada de 20 minutos y revisamos tu caso.

Lidera los estudios de ruido y vibraciones ambientales de Acústica Austral para el SEIA en proyectos de energía, portuarios e infraestructura, y ha participado en trabajos de referencia para el Ministerio del Medio Ambiente.
Conoce al equipo →Recursos gratuitos para tu proyecto
Guía de preparación al D.S. N°14/2024 y checklist acústico para ingresar al SEIA, en PDF. Te los enviamos por correo.
