Un data center es, en términos acústicos, una instalación que no se apaga. Los sistemas de refrigeración operan de forma continua y los generadores diésel de respaldo entran en marcha cada vez que se prueban o cae el suministro. En enero de 2026 pasaron dos cosas con un día de diferencia: el SEA publicó su primer criterio de evaluación para estos proyectos y una modificación al Reglamento del SEIA dejó a varios de ellos fuera de la evaluación ambiental. Juntas cambian dónde queda el riesgo acústico de un data center en Chile.
Qué dice el criterio del SEA sobre el ruido
El Criterio de evaluación en el SEIA: Introducción a proyectos de data center, publicado por el SEA el 20 de enero de 2026, parte reconociendo que estos proyectos no tienen una tipología propia de ingreso y que el análisis es caso a caso. Sus tablas orientadoras identifican el ruido en las tres fases. En construcción, emisiones de ruido y vibración con riesgo para la salud de la población y afectación del hábitat de fauna. En operación, la emisión de ruido de los generadores diésel y de los sistemas de refrigeración. En cierre, el desmantelamiento de la infraestructura. El componente acústico está nombrado de principio a fin, y las dos fuentes que el propio criterio destaca en operación son justamente las que definen el ruido de una instalación de este tipo.
El cambio que sacó a varios data centers del SEIA
Muchos data centers ingresaban al SEIA por una razón indirecta: el estanque de diésel que alimenta los generadores de respaldo. El D.S. N°17/2025, que modificó el Reglamento del SEIA y rige desde el 21 de enero de 2026, subió el umbral de almacenamiento de sustancias inflamables de 80.000 kilogramos a 1.000 toneladas, y sumó a las líneas de transmisión sobre 23 kV la condición de superar los 2 kilómetros de trazado. Un proyecto cuyo único motivo de ingreso era el combustible de respaldo puede quedar, con esos umbrales, fuera de la obligación de evaluarse.
Salir del SEIA no te exime de la norma de ruido
Este es el punto que conviene no confundir. La norma de emisión de ruido para fuentes fijas —hoy el D.S. N°38/2011 y, cuando entre en vigencia, el D.S. N°14/2024— aplica a la fuente por el hecho de emitir ruido hacia receptores, con independencia de si el proyecto pasó o no por el SEIA. Lo que desaparece cuando un data center queda fuera de la evaluación no es la obligación de cumplir: es el procedimiento estandarizado que obligaba a estudiar el ruido antes de construir. El riesgo se corre hacia adelante, hacia la fiscalización y el reclamo de la comunidad, cuando los equipos ya están instalados y corregir cuesta varias veces más que haber diseñado bien. Considerar al menos la variable ruido es fundamental para que un proyecto de este tipo no tenga problemas con la comunidad.
Cómo te acompañamos
En Acústica Austral evaluamos el cumplimiento de la norma de fuentes fijas, diseñamos el control de ruido de refrigeración y generación de respaldo, y medimos el resultado una vez instalada la solución para dejar por escrito si el requerimiento se cumplió.
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Lidera los estudios de ruido y vibraciones ambientales de Acústica Austral para el SEIA en proyectos de energía, portuarios e infraestructura, y ha participado en trabajos de referencia para el Ministerio del Medio Ambiente.
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Guía de preparación al D.S. N°14/2024 y checklist acústico para ingresar al SEIA, en PDF. Te los enviamos por correo.
